EN GUERRERO SE TRABAJA PARA ATENDER LAS CARENCIAS EN MATERIA FORENSE, SEÑALA TITULAR DE LA SSG

  • La instrucción del Ejecutivo es poner la ciencia forense al servicio de familias de víctimas de desaparición, indicó Carlos de la Peña

 

Acapulco, Gro., 18 de septiembre 2019.- Al inaugurar el 10º Encuentro Nacional de Servicios Médicos Forenses, el secretario de Salud estatal Carlos de la Peña Pintos señaló que en Guerrero se han atendido las carencias en materia de servicios forenses para brindar un trato digno a los cuerpos sin identificar y garantizar su derecho a la identidad para entregarlos a sus familiares o resguardarlos en condiciones de dignidad.

En representación del gobernador Héctor Astudillo Flores, De la Peña señaló que el estado de Guerrero es el único donde el Servicio Médico Forense depende de la Secretaría de Salud, por lo cual es fundamental cumplir la responsabilidad de la gestoría y la coordinación con el resto de las dependencias.

Dijo que el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración del gobierno federal, Alejandro Encinas Rodríguez ha señalado de manera puntual que México enfrenta una emergencia forense, una crisis que se manifiesta en la falta de infraestructura para desarrollar pruebas periciales, la insuficiencia de personal especializado, la falta de criterios homologados para la conservación de los cuerpos, el poco conocimiento de las normas aplicables en la materia y la insuficiencia de cementerios forenses.

“En respuesta, el gobernador Héctor Astudillo nos ha encomendado proporcionar primeramente un trato digno a los cuerpos sin identificar, que garantice su derecho a la identidad para proceder a la entrega a sus familiares o para resguardar los cuerpos en condiciones de dignidad”, explicó el funcionario.

Agregó que se estableció el compromiso de mejorar los Servicios Médicos Forenses en Guerrero, y una de las primeras acciones fue comprar tres refrigeradores, para Iguala, Chilpancingo y Acapulco, y dar mantenimiento a los existentes, para resolver el acumulamiento de cuerpos que rebasaban las capacidades del SEMEFO.

Dijo que la capacidad de los refrigeradores fue de 120 cuerpos, que aunque no es lo ideal estar acumulando cuerpos se le debe dar un trato digno a los cadáveres.

Otra de las acciones ha sido el Proyecto Forense 751 en colaboración con la Cruz Roja Internacional con el objetivo de coadyuvar en el proceso de identificación de cuerpos acumulados en las instalaciones del SEMEFO.

Además, se creó el primer Cementerio Forense para lograr la identificación de los cuerpos no identificados y se ha generado la primera Osteoteca cuya función es resguardar los restos cuya identidad no ha sido posible determinar.

El secretario de Salud mencionó que se tiene proyectada la construcción de una nueva instalación del SEMEFO en Acapulco con una inversión de 35 millones de pesos y con capacidad de resguardo de más de 400 cadáveres.

Detalló que en la ruta de poder tener gente capacitada en materia forense, se han atendido convocatorias internacionales y se construyó un proyecto bilateral México-Chile para la formación de recursos humanos, la creación de un Banco de Datos Forenses inédito a nivel nacional y la identificación de al menos 200 cuerpos.

“Para ello se ha diseñado un único programa de formación integral que se ejecutará en conjunto con la Universidad Autónoma de Guerrero para formar recursos humanos en el área forense, se va a crear la Especialidad en Medicina Forense en sus distintas vertientes, ya se han hecho las convocatorias, los exámenes, la selección”, comentó.

Carlos de la Peña subrayó que a pesar de los enormes retos la ciencia forense debe ponerse al servicio de la sociedad, en especial de los familiares de personas desaparecidas, por lo cual es importante que se homologuen las formas de trabajo para la búsqueda, recuperación e identificación de personas fallecidas no identificadas.

“El gran objetivo es que logremos consolidar un enfoque integral e interinstitucional para la búsqueda de personas desaparecidas y la identificación de personas fallecidas con base en el marco jurídico aplicable y estándares internacionales”, apuntó.

Añadió que los resultados del Encuentro Nacional de Servicios Médicos Forenses se llevarán a la práctica y se realizarán las acciones necesarias para abonar en materia de derechos humanos, reparación del daño, procuración de justicia restaurativa y en la salud pública de los guerrerenses.

Sobre el Proyecto Forense 751, explicó que inició el 1 de septiembre del 2018 y lleva un avance de 407 cuerpos analizados, de los cuales 113 personas han sido inhumadas en el Cementerio Estatal Forense; hay 141 personas resguardadas en la Osteoteca, 153 dictámenes por entregar, en total 407.

Cinco personas han sido identificadas y entregadas a sus familiares, y en cuanto a personal calificado son 11 trabajadores del SEMEFO y de la Fiscalía General del Estado, independiente a la formación de recursos humanos en la Especialidad en Medicina Forense anunciada en coordinación con la Universidad Autónoma de Guerrero.

En cuanto al Cementerio Estatal Forense, explicó que inició su construcción en julio del 2016 con capacidad instalada de 14 módulos con 80 gavetas cada uno, en total 1,120 gavetas individuales, y actualmente se resguardan 350 cuerpos inhumados en gaveta individual y con archivo básico para su identificación.

Destacó que desde el inicio de la administración del gobernador Héctor Astudillo Flores “no se ha inhumado a nadie en una fosa común, y lo que se ha inhumado en el cementerio forense es con carpeta de identificación.

A este evento, que se realiza en Guerrero como segunda sede después de la Ciudad de México, asistieron la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas de la Secretaría de Gobernación, Karla Irasema Quintana Osuna; el representante de la Fiscalía General del Estado, Pedro Antonio Ocampo Lara; el director del Instituto de Ciencias Forenses del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Felipe Edmundo Takahashi Medina; el director general del Servicio Médico Forense en Guerrero, Ben Yehuda Martínez Villa; y Martienus de Boer, jefe adjunto regional para México y América Central Cruz Roja Internacional.